Bodas Reales | Diario de Carlota

Diario de una Novia Urbana: Pinceladas de nuestro gran día.

18 abril, 2018
Diario de una novia urbana

Queridos lectores, bienvenidos un miércoles más a este diario.

Hace unos días os comenté por las redes sociales que nuestras citas ahora iban a ser cada 15 días.

He tomado esta decisión porque quiero, que cuando leáis cada página nueva realmente haya contenido en ellas con el que podáis disfrutar y seguir siendo participes de ese cambio de etapa que estoy experimentando.

Y digo “estoy” porque realmente aún me encuentro en ese proceso de transición.

Al sentarme a escribir esta nueva página me acabo de dar cuenta de algo, delante mío aún está la lista que Marta A. escribió con todas las cosas que había pendientes antes de nuestro gran día. Me gusta verla, creo que la seguiré dejando ahí.

Cuando dicen que el tiempo pasa rápido nunca había pensado que sería tan rápido.

Ha pasado un mes y una semana desde la boda y cuando echo la vista atrás me parecen mil años.

La crónica de ese día aún está en el horno. Pero hoy os voy a ir enseñando algunas pinceladas más.

Como habéis podido ver en la foto de cabecera yo soy chica de flores, la primera vez que me “atreví” con una corona fue en la boda de Vero y Javi. En concreto esa estaba hecha por mi madre.

Y fue esa pequeña “obsesión” por las flores y tocados, lo que me hizo tener claro que el día que me casase sería con flores en la cabeza.

Busque en internet y nadie tenía exactamente lo que yo quería, o  lo que más o menos tenía en mente. Tenía que tener el color granate como protagonista y yo no soy yo sin verde, así que mi corona necesitaba hojas.

Hay muchos profesionales en el sector dedicados a esto, pero para mí la mejor fue Lorena de Tocados Lorbichi. Me dejó volverla loca con la gama de colores delante y entendió a la perfección lo que tenía en mente.

Y, de la nada, así como quien hace magia, hizo la corona más bonita del mundo.

Los colores de la corona sirvieron de guía para los tonos que llevaría el ramo.

Seguíamos con el granate como protagonista en los detalles de ese día.

¿Para el ramo? Quien mejor que las chicas del Jardín de Paula.

Una amplia experiencia y una gran profesionalidad, además de su maravilloso trato me hicieron decidirme por ellas.

Este fue el resultado, ya me perdonaréis, soy incapaz de decir que flores lleva… pero, ¿a qué es precioso?

Espero que su actual dueña opine lo mismo. Justo después de cortar la tarta, el ramo cambio de mano.  No podía ser para nadie más.

Ella lleva haciendo desde 1993 que mi vida sea más rosa, yo el día 10 de marzo, se lo quise hacer un poco granate.

Elisa, siempre serás mi “Let it go” y mi “Let it be”. Por muy mayor que te hagas y a pesar de la distancia que nos pueda separar, tú siempre serás mi canción favorita.

Y os comentaba que esto fue justo después de cortar la tarta… bueno cortar, quien dice cortar…

Porque, queridos lectores, tengo que confesar que a lo largo de mis 27 años he ido creando cierta fama de que soy un pelín torpe…

Recuerdo vacaciones de verano en las que mis padres apostaban cuantos vasos iba a romper.

Pues bien, mis padres muy orgullosos ya pueden decir que su hija de 27 ya no tira vasos, ahora tira tartas.

Siempre he sido un poco patosa, hay que reconocerlo. Pero también he tenido siempre mucha suerte, de algún modo había que compensar.

Por lo que, la riquísima tarta de red velvet que cortamos, no cayó encima de mi vestido blanco si no que por un segundo dio la vuelta y acabó tirada en la mesa.

Pero os prometo que eso no es lo importante de la tarta, lo importante eran los preciosos muñecos que nos hicieron en Cuelgame.

Nuestra pareja de novios personalizados.

Él con su traje azul, pajarita roja. Armado con un sable laser y un balón de baloncesto en los pies. Yo, toda una maga de Hogwarts perteneciente a la casa Gryffindor y, como no, con flores en el pelo.

Rodearse de grandes profesionales como ellos en un día tan importante fue una de las mejores decisiones.

Los que trabajaron para que cada detalle saliera perfecto como: Cristina Cisneros, Ester, Pintalonas (que, por ser yo, pintaron mucho más que “lonas”, mil gracias Vero), Tocados Lorbichi, el Jardín de Paula, Cuelgame o Love Story (de los que pronto os hablaré).

Y los que inmortalizaron ese día: mis preciosas chicas de Lady Black Photography, los chicos de 5 y Acción que se encargaron de hacernos el video (sé que habréis pillado el momento de la tarta para que nunca lo olvide) y el equipo de ISO 100 que nos organizó un precioso fotomatón e hizo que nuestros invitados se divirtiesen y se pudieran llevar recuerdos como estos a casa:

El tiempo pasa rápido, pero recordar cada minuto de ese día, recordar sus caras, nuestras miradas cruzándose al bajar del coche… hace que, por un instante, el tiempo pare y la magia de ese día me invada de nuevo.

La urbana y torpecita novia que hay en mí se despide hasta dentro de dos miércoles, mientras tanto y para amenizar la espera, os enseño la primera foto “oficial” de ese día.

Que no os engañe la cara de no haber roto un plato en mi vida, ahora ya sabéis la verdad.

Carlota


Fotografía Cabecera y día de la Boda: Lady Black Photography

Fotografías: Carlota Turón

Ramo de novia:  El Jardín de Paula

Fotomatón: ISO 100

 

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