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La boda de Carmen y Kiko en Bodegas Los Ángeles

9 abril, 2018

A continuación os enseño la boda de Carmen y Kiko en las Bodegas Los Ángeles. Esta vez no describo mi visión como wedding planner, sino como testigo de la novia… esta preciosa novia y pareja que os presento. Y siendo sincera… ¡no puedo ser objetiva con ellos! Pero si tengo que ser profesional, os diré que, vivida la boda desde dentro, fue un enlace entrañable, con la elegancia de lo sencillo, colmado de risas naturales, de cariño en el ambiente y de miradas que hablan por si solas en todas las fotos que os muestro a continuación.

La mejor organizadora que pudo tener esta boda fue ella, la novia, mi querida amiga Carmen Patricia. Su nombre es especial, como ella misma. Y como no puede ser de otra manera, Kiko le va como anillo al dedo (nunca mejor dicho). Cuando digo que las buenas fotografías son el mejor recuerdo es porque transmiten un instante, un momento natural sin artificios, que refleja la realidad del momento. Y cuando echéis un vistazo a estas magníficas fotos de Couché Photo, confirmaréis sin conocerlos a ellos,¡¡que son un “parejón”!!

Voy a hacer una confesión de amigas: todavía recuerdo el día que por Skype, y con miles de kilómetros que nos separaban, Carmen me dijo aquello de… “¡Ay Eva, me gusta un muchacho!” Sabía que lo decía de corazón porque ella es así, clara y cristalina. Y sin más nada que decir os dejo con este todo, el relato en imágenes de esta boda tan especial y el precioso escrito de Carmen recordando aquel día.

 

“Veintiocho de octubre, el día que le dije si quiero para siempre al amor de mi vida. Pero antes de contaros cómo lo preparamos todo para celebrar nuestro amor, tenemos que viajar hasta Reading (Reino Unido) donde todo comenzó 8 años atrás.

Como tanta gente de mi generación, una vez que terminé la universidad, decidí irme fuera para poder mejorar mi nivel de inglés. Aún recuerdo aquel verano en el que me armé de valor y decidí planificarlo todo para empezar una nueva aventura. Quien me iba a decir que allí me esperaba él. Aunque suene a tópico, os puedo asegurar que lo supe el primer día que lo vi, supe que aquel chico tan simpático, amable y con el que tanto me reí aquella noche de viernes, era el hombre de mi vida. Y como podéis ver ¡no me equivoqué! Desde aquel día no nos hemos separado, pasando momentos buenos y no tan buenos, pero siempre comprendiéndonos, respetándonos y amándonos como el primer día. Y ahí está el secreto, en querernos tal como somos, con nuestras diferencias y defectos.

Fue el 24 de junio de 2016 cuando, engañada como una tonta, entré en una habitación en ruinas de la que en unos meses iba a ser nuestra casa, nuestro hogar, y allí entre fotos y unas palabras perfectas, se arrodilló y me preguntó: ¿quieres casarte conmigo? ¡Qué fuerte! ¡No daba crédito! Claro que siiii!!!!! Esa fue mi respuesta y desde ese instante mi cabecita se puso en marcha para preparar nuestro gran día. Lo tenía clarísimo, nos casaríamos en Puente Genil, mi pueblo, en la iglesia donde fui bautizada y tomé la comunión y la celebración sería en Bodegas Los Ángeles, en Aguilar de la Frontera, un sitio con solera y que reunía las características que queríamos con el acento andaluz que los dos llevamos dentro. Y a partir de ahí, caos total (pero bendito caos). Ahora teníamos una ardua tarea para elegir a los proveedores que nos ayudarían y harían de nuestra boda un día inolvidable, haciendo lo más importante para nosotros, que nuestra gente disfrutara de ese día tanto o más que nosotros ¡y lo conseguimos! Aún hoy nos hablan de lo rica que estaba la comida y el servicio exquisito que Lola Catering proporcionó a nuestros invitados. Mil Gracias a Ana, José María y David por todo, hicisteis un trabajo impecable. Y gracias a ellos conocí a Gely, quién se encargaría de la decoración de las bodegas, dejándolas como nos las habíamos imaginado, perfectas. De inmortalizar todos los detalles y cada momento de nuestra boda se encargaron Couché Photo, fotógrafos sevillanos que hacen fotos tan especiales como las que podéis ver en este post, y del vídeo los cordobeses Hello Bodas que con su objetivo no perdieron detalle de lo que allí vivimos.

Como ya he comentado, toda nuestra boda fue organizada para que nuestros invitados disfrutaran, esa era nuestra ilusión, ver feliz a los nuestros y para eso hacía falta mucha música y de la buena. Para empezar, en el cóctel contratamos al grupo cubano Son de Cuba, unos artistazos que nos contagiaron su son desde el primer momento. Ya en la barra libre tuvimos la suerte de contar con el grupo To pa ti y el Dj Juan Rojas quienes nos hicieron bailar, reír, cantar y disfrutar como si no hubiera un mañana. Y de coordinar todo esto se encargó Carol, de Prusia Eventos, quién llegó a nosotros de casualidad, pero sin la que hubiese sido imposible que nuestra boda fuese incluso mejor de lo que habíamos imaginado. Eternamente agradecidos con ella.

El día B fue mágico, pero no puedo dejar de contaros cómo fue el día V, si, el día de elegir EL VESTIDO, en mayúsculas, porque creo que no hay un vestido más especial en nuestras vidas que el del día de nuestra boda. Quién bien me conoce sabe que soy una persona súper práctica y cero indecisa, si algo me gusta me lo quedo, no doy más vueltas. Pues con mi vestido de novia pasó lo mismo. Sabía lo que no quería, y aunque tenía varias ideas en la cabeza no había visto ninguno que me representase, porque eso si lo tenía claro, quería ser yo. Y media hora después de salir de casa lo tenía, ¡tenía mi vestido! Qué sensación más bonita cuando me lo probé, me miré en el espejo y se me calló una lágrima y ahí ya no tuve duda, era MI VESTIDO. De Rosa Clará, sencillo pero con algo especial, lo que yo buscaba, ya que por su sencillez me permitía jugar con los complementos. Y aquí jugó un papel fundamental mi madre. A las dos nos hacía mucha ilusión que llevara la tiara que ella lució en su boda, y después de mucho buscar dimos con ella en una caja llena de polvo en la que llevaba guardada más de 30 años. Me la probé y me gustaba, pero le faltaba luz, la misma que Luis Benítez supo ponerle hasta dejarla tal como yo me había imaginado. Ya en la barra libre me quité la tiara y me puse un tocado de plumas blancas hecho por mi gran amiga Eva, de Eventos limón y lavanda, una artistaza que lo mismo te organiza una boda, te hace un tocado o te confecciona un vestidazo, una persona muy especial para mí que también jugó un importante papel en nuestra boda. Los pendientes son de Carolina Herrera, un regalo de mi padre a mi madre por su cumpleaños, unos pendientes nada convencionales pero que le daban un toque distinto al vestido, huyendo del clásico pendiente de novia. A tanto blanco había que darle un toque de color, y para eso elegí unos zapatos grises de Hannibal Laguna y mi súper ramo de novia, un ramo con mucho color, mucho verde y colores otoñales. Aún recuerdo cuando Marcos, de floristería Montecristo me lo trajo a casa, me quedé con la boca abierta, era mucho más bonito de lo que había imaginado. Ellos fueron los encargados de decorar la iglesia, unos grandes profesionales que enseguida cogieron el concepto de lo que les pedía, una decoración floral distinta a lo habitual.

Preparativos, pruebas, dudas, nervios, lágrimas, risas…todo esto hasta llegar al día más feliz de nuestra vida. Pero ¿sabéis que fue lo mejor de todo, lo que no cambio por nada del mundo y por lo que me casaría cada día de mi vida? sus caras, las caras de los míos al verme, al vernos como marido y mujer, su ilusión y nervios, como si fuesen ellos los que se casaban, sus lágrimas,  sus risas…eso no se puede explicar, pero yo os puedo asegurar que es algo único y que todos deberíamos vivir una vez en la vida, yo ya lo he vivido, porque como dije al principio yo el 28 de octubre de 2017 dije si quiero y lo dije para siempre.”

Carmen P.

 

Espero que os haya gustado tanto como a mí publicarlo. Nos leemos pronto.

Eva


Espacio: Bodegas Los Ángeles 

Catering: Lola Catering

Decoración: D Gely

Wedding planner: Prusia Eventos

Fotografía: Couché Photos

Videógrafo y fotomatón: Hello bodas 

Arreglos florales y ramo: Floristería Monte Cristo

Vestido y velo: Rosa Clará

Zapatos: Hannibal Laguna

Pendientes: Carolina Herrera 

Tiara: Luis Benitez Millinery

Tocado de plumas: Un tocado para Frida, Eventos Limón&Lavanda

Dj: Staffsound (Juan Rojas)

 

 

 

    1. Hola!!! Es de la temporada pasada pero aún así, era un modelo que no salía en catálogo porque estaba en número limitado. Espero haberte ayudado!!! Si quieres ideas o inspiración para tu boda, sígueme en Ig Eventoslimónylavanda. Un cordial saludo

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