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La boda en el Convento de la Luz de Indira y Nico

24 septiembre, 2017

Hace un año Indira y Nico se estaban dando el Si, Quiero. Hoy tengo el corazón contento de celebrar un año de amor del buenito compartiendo su boda en el Convento de la Luz. ¡Felicidades chicos!

Las bodas del sur tienen un algo especial que se puede entender viendo la pasión con la que los novios organizan todo. En este caso, Indira y Nico tuvieron muchos detalles bonitos además son novios solidarios.

Indira nos cuenta: “Nico y yo nos conocimos jugando una partida a los bolos, lo nuestro fue lo que se dice un amor a primera vista y lo que comenzó siendo una estrecha amistad terminó en una bonita historia de amor.

Ambos somos de Huelva, yo soy maestra de Educación Especial y Nico es inspector de buques. Somos fieles a las costumbres de nuestra tierra y ambos tenemos  en común  dos  de nuestras grandes pasiones, como son el Rocío, muy presente en la vida de mi marido, y la Semana Santa.

Después de un largo noviazgo, donde crecimos y maduramos juntos,  fue en el mismo lugar donde un año y medio más tarde nos casaríamos donde Nico me pidió matrimonio, en la Iglesia de la Purísima Concepción con la Virgen de la Inmaculada como testigo, pues no había un lugar más íntimo y cargado de simbolismo para nosotros.

Ambos queríamos una boda de mañana y septiembre era el mes perfecto. La ceremonia fue oficiada por un ínitmo sacerdote amigo nuestros que viajó desde Sevilla para casarnos dada la estrecha amistad que nos une. La ceremonia no pudo ser más emotiva y personal.

Como no podía ser de otra manera, Nico entró al son de la marcha “Esperanza de Huelva”, pues tanto como él como su familia y amigos son muy devotos de la Hermandad de San Francisco y quisimos que de algún modo ese vínculo que les une estuviera presente. Uno de los momentos más especiales para nosotros fue la velación a los novios que fue realizada por mi madre y mi suegro usando una antigua mantilla familiar perteneciente a mi tía que había fallecido un año antes.

Otro de los momentos que no pasaron desapercibidos fue el discurso que mi hermana Desireé nos dedicó. Ambas estamos muy unidas, sentimos admiración plena la una por la otra  y escuchar aquellas palabras de cariño no solo hacia mí, sino hacia mi marido y su familia, es algo que nunca podré olvidar.

Tampoco olvidaremos el momento en el que el hermano de Nico junto con su padre cantó la Salve Vengo a ti, dedicada a la Virgen del Rocío tan presente en la vida de mi marido.

Otro momento muy emotivo para toda la familia fue la bendición de las alianzas, regalo de mi hermana, pues se hicieron fundiendo las alianzas de boda de las abuelas de ambos, pues para nosotros era muy importante que nuestras abuelas estuvieran presentes de algún modo en un día tan importante para nosotros.

Para mi gran día siempre tuvo muy claro que quería un vestido sencillo y de líneas rectas y en cuanto visité el atelier de Franc Sarabia anulé el resto de las citas, pues supe que de allí saldría con el vestido de mis sueños, y así fue. Lucí un precioso vestido que personalizaron a mi estilo realizado en crepe de seda  natural, manga larga, corte en la cintura y espalda en v con unas aplicaciones doradas junto a una cola increíble…

Como complementos, llevé una tiara realizada artesanalmente por Leonor de la firma Tavieletta Hats, una pieza única bañada en oro rosa de veinticuatro quilates que tenía como protagonista la flor de azahar siendo ésta la flor más representativa de la Semana Santa, una de nuestras grandes pasiones.  Este fue un guiño especial que quise tener con mi marido y Leonor lo hizo posible.

Como joyas llevé su anillo de pedida, un solitario de oro blanco y diamante y para no perder la tradición de “ese algo prestado y algo azul”, lo acompañe con unos bonitos pendientes de herencia familiar con una pequeña agua marina en la parte superior.

Los zapatos fueron una de mis grandes luchas. Cuantos quebraderos de cabeza me dió…  Después recorrer todas las zapaterías que a nuestro paso íbamos encontrando y de indagar en multitud de firmas y  colecciones, no encontraba lo que buscaba. Fue un día camino de mi trabajo cuando pasé por el escaparate de una pequeña zapatería y sentí el flechazo y por fin encontré los zapatos que siempre había imaginado… fue lo que se dice un amor a primera vista. Me atreví con unas sandalias peep toes en tonos nude y oro con un toque animal print que no me pudo gustar más…

Para la elección de mi ramo de novia confié plenamente en mi marido, y fue Nico  junto Antonio Rivera quienes se encargaron de su diseño. Fue toda una sorpresa para mi, pues no puse como sería mi ramo hasta la misma mañana de su boda. Sin lugar a dudas, la elección no ser más ser más acertada, la empuñadura en terciopelo burdeos y el olor a nardos que desprendían hicieron de él el ramo perfecto para mí.

Sin lugar a dudas unos de los momentos más bonitos que recuerdo de ese día fueron los momentos de los preparativos en casa, pues él que iba a peinarme no era otro que mi padre. Jose Luis, que así se llama mi padre, junto a todo su equipo de Victorio Atelier, se encargó  tanto de mi estilismo como el toda mi familia. No me cabe duda la menor que soy una privilegiada pues tener a mi padre frente al espejo preparándome para mi gran día fue uno de los momentos más bonitos que he vivido.

Nadie me conoce mejor que él, y desde un primer momento tuvo claro cuál sería el trabajo más importante de su vida… Tan solo bastó una sola prueba para decidirnos por un elegante recogido con bucles entrelazados donde la parte delantera cediera todo el protagonismo a la tiara. De mi makeup se encargó Marte Vera. Para ello elegimos una técnica de alta definición como es la aerografía, cuyo resultado no se pudo ser mejor, una piel perfecta y natural que aguantó hasta bien entrada la madrugada.

Nico se decantó por un chaqué de corte italiano, camisa hecha a medida en una conocida sastrería de la capital onubense donde  grabaron sus iniciales y corbata de Loewe. Como curiosidad, comentar que marido llevó para su gran día los mismos gemelos de plata con los que se casó su abuelo materno.

Mi hermana y madre fueron vestidas por Virgina Conde, de Cayetana by Condes, desde aquí agradecer a Virginia su trato cercano y su exquisita profesionalidad.

Los trajes de los pajes y las damitas de honor los diseñé yo misma y los realizó mi modista de confianza de toda la vida. El cuerpo estaba realizado en satén blanco roto con brocados en la parte superior y una sobrefalda de tul rosa cuarzo con una lazada dorada que combinaba a la perfección con las aplicaciones que llevaba en la espalda y las tonalidades de sus zapatos. Estaban adorables.

Respecto al lugar de la celebración, siempre tuve claro que sería en uno de los lugares con más encanto de la provincia de Huelva como es “El Convento de Luz”, situado en Lucena del Puerto. De pequeña acompañe a mis padres a la boda de  unos amigos y desde entonces me enamoré de aquel lugar y allí me casé, en un monasterio del siglo XV enclavado un entorno único lleno de encanto y de espiritualidad.

Personalmente me gusta mucho la decoración, así que junto con mi familia, nos encargamos de embellecer aún más todos los espacios.  El seatting plan quisimos que fuera un gesto de agradecimiento a nuestras familias y para ello utilizamos fotografías antiguas de nuestros padres y abuelos a modo de árbol genealógico y el resultado no pudo ser más bonito, nuestras familiares se emocionaron mucho… De todo la cartelería y marcos del photocall se encargaron las chicas de Manualidades Creativas Vintage.

Para gestionarlo todo, contamos con la ayuda de Atalante Eventos, que además se encargó de la coordinación de todo el evento con gran discreción y eficacia.

El catering fue servido por El cortijo, resaltar su buen hacer y disposición a la hora de personalizar sus servicios a los deseos de los novios, pues Nico y yo quisimos dar ese toque cofrade que tanto nos gusta también en el postre de su boda, así que les propusimos hacer un postre que tuviera como base el dulce más tradicional de toda la cuaresma como es la torrija. El mettre nos aconsejó darle un toque de innovación, así que lo acompañaron de un exquisito helado de mandarina con frutas y lima, y el resultado no pudo ser más delicioso. El postre se le dediqué a mi tata, para mí es mi segunda madre, y para nosotras es una tradición hacer las torrijas juntas cuando llega la cuaresma,  así que en la minuta pusimos su nombre, “Torrijas de la Tata Concha…” mi marido y yo se lo llevamos personalmente a la mesa, fue un momento muy emotivo para ambas…

Respecto a los detalles que entregamos a los invitados, ambos teníamos claro que sería un regalo solidario. Como te comenté, soy maestra de Educación Especial, así que decidimos donar  el presupuesto que teníamos destinado a dicho fin a la asociación de “Aones Down Huelva” a la que pertenecen mis alumnos. En agradecimiento, ellos mismos realizaron unos bonitos marcapáginas con  divertidas ilustraciones nuestras con las que posteriormente obsequiamos a nuestros invitados.

Tampoco olvidaré el momento en el que le entregué mi ramo de novia a mi hermana. Desireé y yo estamos muy unidas, sin lugar a dudas ella es el mejor regalo que mis padres pudieron hacerme, formamos parte la una de la otra, es mi hermana, mi amiga, mi confidente, mi “todo”…  y aunque ella siempre supo que ese ramo llevaría su nombre, nunca se pudo imaginar que sonaría de fondo nuestra canción favorita, “Nadie como tú”, pues nadie se lo merecía más que ella.

La apertura del baile sonando el vals de las mariposas bajo una lluvia  de confetis que las simuló a la perfección, fue uno de los momentos que pusieron el broche final a uno de los días más felices de mi vida, de la mi marido y la de nuestras familias. Nuestra boda la vivimos de una forma muy especial, era un enlace muy esperado, pues tanto como Nico como yo somos los mayores de nuestros hermanos y hacía muchos años que no se vivía una boda en ambas familias, y desde aquí me gustaría aprovechar para es agradecerles su paciencia infinita y su dedicación y entrega en cada uno de los paso que daba, pues sin ellos nada de esto hubiera sido posible.

Todo el reportaje fotográfico es obra de Ivo Sousa Photography,  que nos conquistó desde el primer momento por su cercanía y naturalidad. Los momentos más especiales fueron filmados por Cayuela Vídeos con ese inconfundible estilo que tanto les caracteriza.

Como consejo a las futuras novias, solo puedo darles uno, que sean ellas mismas en todo momento. Desde el minuto que anuncias que te casas son muchos los consejos que empiezas oír y la última palabra siempre debe ser la vuestra, escuchad vuestro corazón y seguro que no os equivocareis.”

 

Peluquería y estilismo: Victorio Atelier

Maquillaje: Marta Vera.

Vestido de la novia: Franc Sarabia

Tiara: Tavieletta Hats

Ramo: Antonio Rivera Diseño Floral

Chaqué del novio: Enrico Silvanni

Fotógrafo: Ivo Sousa

Coordinación: Atalante Eventos

Lugar de la Celebración: Convento de la Luz

Catering: El Cortijo

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