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Un frío fin de semana en Oslo

24 Febrero, 2017

Oslo es una ciudad preciosa, la capital de Noruega está llena de rincones molones, arquitectura impresionante y frío, mucho frío. Estuvimos este Enero, ¿te vienes a verla con nosotros? Te propongo 8 cosas que hacer en un frío fin de semana en Oslo:

Reserva un hotel céntrico.

Esta vez nos decantamos por una habitación de hotel en la cadena de hoteles Scandic. Normalmente nos gusta alojarnos en hoteles un poco mas “boutique” o especiales, pues desde que trabajo en un hotel, me parece mucho mas especial evitar los hoteles cortados por el mismo patrón.

Pero, por si no lo sabías, Oslo es carísimo, y el fin de semana que decidimos ir no había habitaciones románticas a precios razonables, así que nos decantamos por una habitación en la cadena pero que fuera lo más céntrico postible. Y así hicimos. El hotel Scandic Grensen se encuentra muy cerca de la estación central, de las principales atracciones turísticas y nos pareció bastante razonable en cuanto al precio.

Pasea por Karl Johans gate.

Oslo es una ciudad pequeña, pero tiene mucho que ver. Nos alojamos muy cerca de la catedral de Oslo construída sobre 1841-1858. Cerca de la catedral se encuentra el centro de la ciudad, con su calle mas popular, Karl Johans gate con muchísimas tiendas y restaurantes de todo tipo. Nos dimos cuenta que es una ciudad pequeña porque, aunque hacía mucho frío, nos pateamos toda la ciudad, no necesitamos tomar ningún tipo de transporte público.

Patina sobre hielo en Spikersuppa.

Durante el invierno, se pone una pista de patinaje en el centro de la ciudad “spikersuppa” a disposición de los ciudadanos de forma gratuita, bueno, si no tienes patines tendrás que alquilar, claro, pero por 100nok te echas unas risas y te haces un par de moratones y tan felices todos.

Intenta no comprar nada en Paleet.

Hacía muchísimo frío, la verdad, pero como solo teníamos dos días para hacerme una idea de la ciudad, decidimos que esta vez no visitaríamos ningún museo, aunque a mi, personalmente me encantan. Entramos en algunos centros comerciales, ya que nos habían dicho que son muy estilosos. Hay uno en especial que es muy girly y que me encantó. Se llama Paleet y está ahí mismo, en Karl Johans gate. Oro rosa. Todo todito!

Pasea por Aker Brygge.

Durante esos paseos me alucinó la arquitectura. Los edificios modernos se entremezclan con edificios antigüos y el centro de la ciudad está inundado por pequeños y puntiagudos techos de iglesias y edificios que dan un aire un poco gótico a la ciudad. Saliendo del centro puedes llegar andando a la zona que da al mar, esta zona se llama Aker Brygge.

Es una parte muy moderna que mezcla edificios comerciales con edificios de viviendas, con salida al mar, un amplio puerto y de nuevo arquitectura de ensueño. Es una avenida ancha y llena de cafés, restaurantes y en verano, imagino, heladerías. Una zona preciosa que termina con el Museo Astrup Fearnley de arte contemporáneo.

Me encanta este edificio. Por alguna extraña razón se me antojaba japonés y lo mejor de todo es que tenía su propio “parking”/muelle para barcos! Estos vecinos, en vez de coches, tienen barcos!

Sube al techo del edificio de la Ópera.

El edificio (o uno de ellos) mas emblemático de Oslo es el de la Ópera y Ballet de Noruega. Sinceramente, es uno de los edificios que mas impresión me causaron. Será porque puedes literalmente andar por todo el edificio, porque está como metido en el mar, serán las cristaleras eternas, será porque brilla o será porque el mar se había congelado que lo hacía tan bonito. Espectacular.

Cuenta, si puedes, todas las estatuas que hay en la ciudad.

Este tema me tenía loca, os lo prometo. No es posible saber exactamente cuántas estatuas hay en Oslo. Personas, leones, abstractas… Hay hasta parques con decenas de ellas. Para mi, es, por excelencia, la ciudad de las estatuas.

Cómete un bacalao con patatas en Fiskeriet.

Problemente el fish and chips mas conocido de escandinavia, os prometo que es una delicia. Lo puedes tomar allí mismo, al lado de la pequeña lonja con pescados frescos o lo puedes pedir para llevar que sale un poquito mas barato. Lo tomes como lo tomes, te va a saber a pura gloria. Del mar a tu boca.

En general, me ha encantado Oslo, una ciudad bastante moderna, con grandes espacios abiertos, salida al mar, parques enormes y está súper limpia. Volveremos en verano que seguramente sea un poco mas apetecible estar por las calles.

¿Has estado en Oslo en invierno? ¿Qué añadirías a esta lista?

Si te han quedado ganas de ver mas, puedes visitar la página de Turismo de Oslo para preparar tu próximo viaje.

Laura

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