Bodas | Bodas Reales

Carolina y Raúl, aquellos maravillosos años…

23 Marzo, 2015

El primer amor.

Ese que es tan fuerte como el sol en una tarde de verano.

Que supera el tiempo y el espacio y que no olvida ni el día en que surgió el amor.

Esta es la historia de amor de Carolina y Raúl…

Carolina cuenta: “Nuestro comienzo se remonta al año 2004, teníamos 15 años. Él es primo de una compañera del cole por aquel entonces, quedamos toda la pandilla un viernes por la tarde y nos conocimos. Recuerdo perfectamente que conforme iban pasando los días y nos conocíamos, tanto Raúl como yo comenzamos a sentir algo especial el uno por el otro, no importa la edad, no importa el tiempo. Eso se percibe y, a pesar de que éramos muy jóvenes, teníamos clarísimo que no queríamos separarnos jamás. Y así ha sido.

La ilusión de organizar una boda es tan grande, que empezamos a principios de 2013, casi dos años antes del gran día. He de decir que siempre me han encantado las bodas, me considero una chica muy sensible y emocional, pero la idea de ser yo la protagonista no me hacía especial ilusión ya que ser el centro de atención a mí nunca me había gustado. A pesar de todo eso, ese día me sentí especial, en una nube y todos mis miedos se fueron.

Recuerdo que el día de Reyes fue el elegido para comunicar a la familia de ambos el gran paso que íbamos a dar. Los reunimos en casa, fue un día muy feliz ya que todos estábamos encantados con la noticia y comenzó a surgir una gran complicidad entre todos nosotros.

Raúl y yo nos involucramos en los preparativos por igual, cada uno tenía una misión pero siempre contábamos con la opinión del otro, no puedo decir que no me he sentido apoyada por mi chico con la boda, sino todo lo contrario: hacíamos las manualidades juntos, elegíamos la decoración, etc. Todo con mucho cariño, ilusión y detalle. Una boda es cosa de dos, siempre le daré las gracias por su ayuda, porque el disfrute previo a la boda fue maravilloso y es con lo que te quedas ya que el día de la boda pasa tan rápido que sabe a poco.

Por fin llegó nuestro día, el 13 de septiembre de 2014. Recuerdo esa semana de caos, citas, llamadas, de que se pasara volando… La noche antes dormí bien, pero la ilusión me mantenía muy inquieta.

El lugar elegido para la ceremonia fue el Jardín Botánico – Histórico de Málaga “La Concepción” un lugar mágico y precioso, que para mí ese día resplandecía de forma especial. Es un jardín de estilo inglés con más de ciento cincuenta años de historia que en origen fue finca de recreo de una familia de la alta burguesía de la ciudad desde la mitad del siglo XIX. Cuando fuimos a visitarlo como posible lugar de ceremonia civil, ya no podíamos quitárnoslo de la cabeza. La ceremonia empezaría a las 17:00h, al aire libre, ya en los últimos días de verano en los que el sol luce precioso.

Esa mañana me recogió mi padre, llegué a la casa que me había visto crecer para maquillarme y peinarme, gracias a María Arana (MAG Make Up) que me dejó guapísima y con quien pude charlar y soltar los nervios. Ahí fue cuando empecé a disfrutar del día que me esperaba lleno de emociones. Luego, mis hermanas, a las que adoro, me ayudaron a vestirme mientras mi madre, tan importante para mí, me miraba emocionada. Fue un momento precioso de miradas de cariño y complicidad.

Entonces entró mi padre al salón para entregarme el ramo y me vio por primera vez, su sonrisa lo decía todo. Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos bajándonos del coche, me agarré fuerte a él y caminamos hacia el altar. Ver a toda la familia allí, a mi futuro marido y escuchar esa canción que habíamos elegido (A Thousand Years en versión español) hizo que el momento fuera muy emotivo para mí, tenía los vellos de punta y no podía parar de sonreír.

La ceremonia la ofició una concejala estupenda, fue muy cercana ya que pudimos contar con lecturas de nuestras hermanas y cuñado, y nuestra gran amiga Blanca nos dedicó la ceremonia de la rosa. Estuvo cargada de emoción y toques simpáticos, pero sobre todo de cariño. Yo no podía estar más emocionada. Raúl y yo nos mirábamos sonrientes, ¡qué guapo estaba! No podíamos evitar tener los ojos llorosos y apretarnos fuerte la mano.

Una vez terminada la ceremonia, vino la lluvia de arroz, besos, abrazos… y la sesión de fotos y vídeo por el hermoso jardín botánico donde nos relajamos mucho y pudimos disfrutar durante dos horas. Quiero dar las gracias a nuestros fotógrafos Evenpic y a Currito Cámara, nuestro videógrafo, porque supieron captar los momentos mejor de lo que podíamos imaginar. Nunca me cansaré de decirlo, para mí los mejores!

Ya se acercaba la hora de llegar al cóctel y nos montamos en nuestro coche, que nos esperaba con el chófer. Era un coche de época único en España, un Studebaker que mi padre tuvo el detalle de regalarnos. El Hotel elegido para el cóctel y la cena fue Cortijo Chico, con unos jardines preciosos y un salón muy elegante. Cuando llegamos allí vimos a la familia haciéndonos un pasillo con bengalas encendidas, para brindar por todos. Sonó la canción que habíamos elegido y pasamos cogidos de la mano, dando las gracias mientras nos aplaudían. Luego paseamos por los jardines con la gente, haciéndonos fotos, saludando, charlando, entre amigos y familiares.

Luego los organizadores hicieron pasar a los invitados al salón y nosotros nos quedamos los últimos, para hacer la entrada con la animada canción de Bruno Mars, Marry you. Recuerdo como saboreaba cada uno de estos instantes únicos y miraba todo lo que me rodeaba, deseando retener para siempre los momentos. Cuando llegamos a la mesa, mi suegro, que tiene un don para hablar en público, dijo unas palabras a todos los invitados y agradeció el bonito día del que estábamos disfrutando. Antes de sentarnos llegó María, una buena amiga nuestra, para enseñarnos una sorpresa que tenía preparada; aunque ya sospechábamos algo, no podíamos ni imaginar lo que nos esperaba. Fue una mesa gigante con árbol de los deseos, rincón de los recuerdos, pastitas, cakepops, cupcakes, nubes, fotos, golosinas, y un montón de cosas más. Precioso, estoy tan agradecida! También en ese instante Isa y su familia nos regaló una inmensa y preciosa tarta de chuches con una cúpula muy famosa del sitio donde hicimos la ceremonia. Era una auténtica obra de arte hecha con golosinas.

Después de ver estas sorpresas nos sentamos en la mesa a cenar. Nosotros estábamos relajados, disfrutando de la cena. A mí me supo a gloria. Después todo sucedió más rápido aún. Cortamos la tarta, brindamos, repartimos los regalitos, saludamos a todo el mundo y cuando nos quisimos dar cuenta, ya estábamos sentados delante del proyector para ver los vídeos que nuestro videógrafo había preparado. Se trataba de fotos nuestras desde peques y nuestros comienzos, además de una preboda de cómo nos conocimos y el trailer del día de la boda. Yo miraba hacia atrás de vez en cuando y veía a todo el mundo llorando de emoción. Fue realmente precioso y especial.

Después llegó el baile nupcial, fue un vals que habíamos preparado un mes antes. Y por fin a disfrutar de la barra libre! que puso la guinda final al día más bonito de mi vida. Hubo un espectáculo de violín house que fue muy divertido de la mano de Lulart, durante las copas repartimos las ligas montando un espectáculo, lancé un ramo que habíamos hecho nosotros con goma eva a todas las solteras y también les dimos los regalos a nuestros padres y a mis amigas, las que me organizaron una despedida con escapada sorpresa el mes antes. Se merecían eso y más.

De lo demás ya no recuerdo mucho. Todo pasó muy deprisa, las horas me parecían minutos. Todos fuimos una piña y bailamos, saltamos, cantamos, gritamos hasta quedar afónicos y la cola de mi vestido acabó negro como el carbón. Un día irrepetible y de las mejores cosas que ocurren es sentir tan de cerca el cariño de los que te quieren.”

El consejo de la novia:  “Ese día debéis ser tal y como sois porque nunca volveréis a vivir ese momento, os encantará recordaros en la mejor versión de vosotros mismos. Cada novia tiene su esencia así que haced lo que deseéis y lo que más os identifique, el resto será disfrutar!”

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Además, aquí tenéis un vídeo de la boda de la pareja por Currito Cámara:

Felicidades pareja! Es un placer compartir una boda tan preciosa! Muchas gracias!

Laura


Vestido: Pronovias

Zapatos: Menbur

Pendientes: Swarovski

Ramo: Flor Zen  

Maquillaje y peluquería: María Arana (MAG Make Up) 

Fotografía: Evenpic

Vídeo: Currito Cámara 

Ceremonia: Jardín Botánico-Histórico La Concepción 

Cóctel y cena: Hotel Cortijo Chico 

Tarta: Aída Repostería 

Regalos: Detalles El Principito

Dulces: Los Dulces de María y Mar

Violín: Producciones Lulart 

Música: DJ Barba

  1. Qué alegría revivir nuestra boda 6 meses después 🙂 Gracias Laura por haberte fijado en nosotros!! Estamos muy contentos de aparecer en tu fantástica página web. Te deseo el mayor de los éxitos en el mundo bodil, tu buen gusto y magnífica forma de escribir sin duda marcan la diferencia. Besos!

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